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Vantablack: simplemente negro

Vantablack_-_simplemente_negro_01Casi todos los que me conocen me han escuchado decir alguna vez “vestiré de otro color cuando inventen uno más oscuro que el negro” y ¡ese día ha llegado!

El color en cuestión ha sido bautizado como Vantablack. Este nombre tan caprichoso proviene de la unión del acrónimo VANTA (Vertically Aligned NanoTube Arrays) y black, negro en inglés.

El National Physical Laboratory de Inglaterra fue el encargado de su desarrollo en una primera etapa, aunque actualmente es la empresa Surrey NanoSystems la que lo continúa.

Esta sustancia está compuesta de un bosque de nanotubos de carbono alineados. La luz que incide sobre sobre ella queda atrapada rebotando en los nanotubos hasta que se disipa en forma de calor, siendo capaz de absorber el 99.965% de la luz visible.

Dado que la refracción de la luz sobre los objetos es lo que nos permite identificar el color, la forma y los matices, esta sustancia hace que los objetos sean simplemente negros.

Los posibles usos de Vantablack son múltiples, pero podríamos destacar los siguientes:

  • Astronomía, en los telescopios disipando la luz parasitaria, mejorando así el rendimiento de las cámaras tanto terrestres como en el espacio.
  • Militar, como camuflaje.
  • Médica, vestimentas para afectados de cáncer, para evitar que la piel tenga contacto con la radiación solar.

Como curiosidad, indicaros que el artista hindú Anish Kapoor compró los derechos de uso exclusivo del pigmento y su venta lleva una cláusula para que sea utilizado únicamente con fines artísticos.

Por último os dejo dos vídeos impresionantes sobre esta sustancia tan curiosa.

Vantablack

Vantablack

Vía: Miguel Ángel García

No me toques las bolitas

The NeoCube

¡¡¡ATENCIÓN!!!: Autoridades sanitarias han determinado que la ingestión accidental de 2 o más bolas de este juguete por parte de menores de 14 años, puede provocar lesiones permanentes, e instan a deshacerse del mismo de manera segura.

Hacía tiempo que no me encontraba un juguete friki de esos que cuando lo ves no te queda otra solución que gritar ¡Yo lo quiero!

Pues aquí os lo traigo. Se llama The NeoCube y consiste en un montón de bolitas magnetizadas con las que podrás realizar formas 2D y 3D.

Como veréis, tiene pinta de adictivo y con un poco de control (tal y como se muestra en el vídeo) se convertirá en la herramienta perfecta para quedaros con todos vuestros colegas.

Yo personalmente le encuentro un par de claros inconvenientes (por supuesto que los tiene) a este juguetito:
Un mega-imán (el que mola se compone de 216 bolitas imantadas) entre un montón de artilugios sensibles a los campos magnéticos.
Con el tamaño que tienen las bolitas, no quisiera pensar en que se cayesen al suelo y se esparciesen todas por el salón de nuestra casa.
Se puede conseguir en la web de The NeoCube por unos 39,96€.

Después del «Continúa leyendo» os dejo un par de vídeos más por si aun no estáis convencidos.

Vía: NPC
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Para quedarse helado

Cerveza heladaSupongamos un día cualquiera. Llegas a casa con calor, cansado tras un duro día de trabajo… ¿que mejor modo de relajarse que tomarse una buena cerveza helada?

Busca, busca… que la última vez te las soplaste todas y no metiste ninguna en la nevera, con lo que o la tomamos calentita, como le gustan a los alemanes o nos esperamos un buen rato a que se enfríe un poco en el congelador, con lo que para cuando se pueda beber ya no tendremos ganas.

¿Dónde y cómo las enfriamos? ¿Podemos hacer algo? ¿Hay alguna forma de acelerar el proceso? ¿Podemos engañar a la Madre Naturaleza para que trabaje para nosotros?

¡¡¡SÍ, PODEMOS!!!

Si metemos la lata en el congelador tardaríamos entre 20 y 30 minutos en enfriarse, pero observad lo que pasa, si en lugar de meterla sola, la acompañamos de lo siguiente:

Dentro de un recipiente con agua y hielo el tiempo se reduce a aproximadamente 3 o 5 minutos.

Si añadimos sal a nuestro recipiente el tiempo vuelve a reducirse a unos 2 minutos.

Esta técnica se suele usar en hoteles para enfriar y mantener frío el champán o en restaurantes para hacer lo propio con el vino.

Como es evidente, esto tiene una base científica que intentaremos aclarar:

La mezcla baja rápidamente de temperatura sin llegar a congelarse gracias a la sal.

Ésta, para disolverse, necesita energía y tendrá que tomarla absorbiendo el “calor” del agua.

A la vez, el hielo se derretirá puesto que el contacto con la sal disminuye su temperatura de solidificación y para perder la estructura sólida también necesita energía por lo que también la tomará del agua enfriándola aún más.

Por supuesto, el contacto con el exterior “dificulta” nuestro objetivo (el aire caliente aporta energía), pero en una nevera el proceso no tendrá freno.

Con este pequeño truco, nunca volveréis a tomar una cerveza caliente.